ansiedad
recupera el control
Recupera la Calma: Un Camino de Vuelta a Tu Control
La buena noticia es que no tienes que resignarte a vivir con esa sensación de alarma permanente. En terapia, no buscamos eliminar la ansiedad (porque es necesaria), sino desactivar la falsa alarma.
Trabajaremos juntos para:
Entender la Raíz: Identificar los patrones de pensamiento y las experiencias que han programado tu sistema de alarma para activarse en momentos inadecuados.
Aprender a Gestionar el Cuerpo: Te proporcionaremos herramientas prácticas de respiración y mindfulness que actúan como «frenos de emergencia» para modular las sensaciones físicas intensas (taquicardia, sudoración) en el momento en que aparecen.
Cuestionar los Pensamientos: La mente es la «lavadora» de la que hablábamos. Buscaremos formas de desafiar esos pensamientos recurrentes, catastróficos o desagradables que alimentan la ansiedad. Aprenderás a observarlos sin identificarte con ellos y a reemplazarlos por interpretaciones más realistas y tranquilizadoras.
El objetivo final es recuperar tu estabilidad emocional, que seas tú quien dirija tu vida, y no el miedo o la evitación. Si sientes que la ansiedad está limitando tu día a día, da el paso. Te acompañamos en el proceso para que vuelvas a sentir la calma y la seguridad.
Cuando el corazón acelera y la mente no descansa.
El corazón va a mil por hora, tienes la boca seca, sudoración, la cabeza funcionando como una lavadora…. ¿Te suena? Todo esto es ansiedad. La ansiedad es la respuesta que nuestro organismo pone en funcionamiento cuando considera que hay una amenaza para así poder hacerle frente. Es un mecanismo de defensa fundamental, una emoción esencial para nuestra supervivencia que todos hemos experimentado en algún momento. Su propósito es movilizarnos para poder hacer frente al peligro (luchar) o escapar de él (huir).
El Salto de la Supervivencia a la Saturación
El problema viene cuando este sofisticado sistema de alarma se activa ante situaciones que, en sí mismas, no representan una amenaza física real: una presentación en el trabajo, un examen, una conversación difícil o incluso la simple idea de salir de casa.
En este momento, tu cuerpo lanza una «falsa alarma» y aparecen sensaciones físicas intensas (taquicardia, falta de aire, mareo) y pensamientos recurrentes desagradables y alarmantes. Esta activación constante y desproporcionada es lo que llamamos Trastorno de Ansiedad.
Cuando la ansiedad se convierte en un patrón, puede llegar a impedirnos vivir nuestra vida con plenitud y de manera sana, limitando nuestras decisiones, relaciones y bienestar. Empieza a dominar tus rutinas, haciéndote evitar situaciones o lugares por miedo a la reacción de tu propio cuerpo.
Consultas de 1 Hora
Tratamiento Personalizado
Espacio seguro y cómodo
Un caso real
de ansiedad
Pablo tiene 34 años, es abogado, está casado y tiene dos hijos.
Desde hace un tiempo Pablo siente que algo no está bien. Se despierta cada día mucho antes de que suene la alarma con una especie de nudo en el estómago, incluso cuando no hay nada “grave” ocurriendo. Aún que siente que puede apoyarse en su familia y amigos vive con una constante sensación de inquietud.
Se describe como alguien “hipervigilante”. Siempre está anticipando problemas: que a sus hijos les ocurra algo, que lo despidan sin aviso o que haya un accidente de camino al trabajo. Cuando su esposa le dice que todo va a estar bien, él asiente, pero por dentro siente que no puede soltar el control, como si necesitara estar siempre preparado para lo peor.
Se da cuenta de que se preocupa excesivamente y que le resulta difícil controlar sus pensamientos que se mueven sin ton ni son de un área de su vida a otra
Presenta tensión muscular, especialmente en la espalda. Tiene problemas con el sueño, le cuesta quedarse dormido, se despierta varias veces durante la noche y se levanta antes de tiempo. Tiene dificultades para concentrarse tanto en el trabajo como en su vida personal. Se muestra más irritable cuando siente que las cosas se salen de su control.
En definitiva hablamos de una fatiga constante, su mente siempre está activa incluso cuando su cuerpo quiere descansar “es como si mi cabeza fuese un motor encendido todo el día, no se apaga nunca”
A pesar de todo Pablo sigue yendo a trabajar, cuida de sus hijos, intenta hacer ejercicio y pasar tiempo con sus amigos. Pero dentro de él hay un cansancio emocional profundo.
¿Buscas una psicóloga en Vigo para mejorar tu bienestar emocional?
En Amaranta Psicología, ubicada en pleno centro de Vigo, te acompañamos en tu proceso de cambio con terapias eficaces y personalizadas. Si necesitas una psicóloga en Vigo, Amaranta Psicología es tu lugar para comenzar.